Análisis

Análisis de la primera demo funcional de Fuchsia OS

El futuro y misterioso sistema operativo de Google que sustituiría Android

Resumen del artículo

  • Analizamos la primera demo funcional que ha podido verse de Fucshia OS en su actual estado de desarrollo, ejecutado en un ordenador Pixelbook. Muestra que aún necesita recorrido y trabajo, pero podemos hacernos una idea de la esencia del sistema y cómo Google pretende romper el concepto actual de sistema hacia una nueva experiencia más cercana al usuario.

Como todos sabemos el software, como casi cualquier producto, cuenta con un ciclo de vida que puede ir de los pocos meses a los muchos años. Más aun si hablamos de sistemas operativos, cuya perpetuidad de versionado puede irse al infinito como los casos de Windows o Linux.

Google ha terminado hoy con las dudas acerca de las intenciones reservadas en cuanto al futuro de Android presentando la primera demo funcional de Fuchsia en un ordenador PixelBook. Este sistema multidispositivo es una clara declaración de intenciones en cuanto al hecho de que mejorar el sistema actual era un trabajo inaceptable tal y como se plantea.

Recapitulando algunas de las características principales que sabemos del nuevo sistema, el nombre no es trivial ni elegido al azar, ya que el kernel elegido por la gran G en el que basar su sistema se denomina Magenta(renombrado por project Zircon).

La interfaz esta basada en Flutter, un kit de desarrollo cuyo motor está escrito en C++ y que proporciona un buen rendimiento a través del uso de la librería gráfica Google Skia, permitiendo un ratio de muestreo de hasta 120fps a nivel de interface. Esta SDK ofrece la posibilidad de utilizar aceleración mediante GPU utilizando Vulkan, el API de procesamiento gráfico que sustituyó a OpenGL con la llegada de Android Nougat en dispositivos con unidades GPU compatibles.

La librería de fundación base de Flutter se basa en Dart, un lenguaje de desarrollo de propósito general, creado por Google y presentado en la GOTO conference en 2011. Cuenta con licencia BSD y su intención es ser utilizado en multiplataforma.

Curiosamente, resuenan nombres como Python, Go, Rust, Dart, C++ y Swift, pero no Kotlin, que permanece ensombrecido en lo que parece que ha resultado más un último intento de optimizar la ejecución de Android con bytecode Java y su capa de virtualización al mismo nivel que el cambio de JVM Dalvik a ART que otra cosa. El tiempo lo dirá, pero si lo analizamos detenidamente, no merece la pena la coexistencia con Swift, que aportaría más posibilidades que Kotlin siendo más maduro como lenguaje en primer plano.

Actualmente, como es de esperar, su funcionamiento resulta muy primitivo y el rendimiento no es el adecuado, pero nos sirve para hacernos una idea de cómo se plantea el gran cambio a esta nueva plataforma.

Podemos apreciar que está pensado para todos los tamaños imaginables, adaptándose a las características de cualquier dispositivo que exista o vaya a existir en el mercado. La posibilidad de cambiar la orientación del ordenador hace pensar, como no podía ser de otra forma, los convertibles y tablets han sido tenidos muy en cuenta.

Aunque podríamos hablar sobre el aspecto de la interfaz, que se ve clara, minimalista y muy pulida con una clara herencia de Material Design pero un poco menos plana, todo puede cambiar (y lo va a hacer) hasta las versiones preliminares a la versión de mercado.

La multitarea pretende mantener 100% vivas las aplicaciones en segundo plano, donde continuarán en movimiento mientras se encuentran en el stack. Desde luego para el momento en que Fuchsia salga a mercado tendremos claras mejoras en cuanto a eficiencia, ya que esa idea hoy es un poco descabellada en pequeños dispositivos alimentados a batería como los smartphones, cuya autonomía no consigue romper la barrera de las 24h de uso intensivo en dimensiones y pesos razonables.

Eliminar la capa de virtualización, o al menos reservarla para una posible compatibilidad con el mercado de apps Android sería aprender de los errores del pasado pero, ¿contemplaran el resto de ellos teniendo en cuenta la seguridad?

Google Fuchsia

Contar con más del 80% de cuota mundial convierte a Android en el principal objetivo para el software malicioso, pero Google no termina de dar el paso para cerrar las principales puertas. La instalación de APKs de terceros de forma manual y externa a la tienda es una de las principales, amén de los accesos root, las “custom ROMs” desarrolladas por particulares y un sistema de revisión delegado en un algoritmo que ellos denominan “robot”.

Los ingredientes de esta receta dan como resultado un sinfín de amenazas que Fuchsia podrá tapar definitivamente. Los usuarios de Android están muy acostumbrados a contar con esta libertad, y aunque Google hace pequeñas intenciones de limitar este problema, no termina de atajarlo por el claro temor de perder mercado en favor de iOS, claramente.

En defintiva, nos queda aún mucho camino por recorrer hasta que podamos ver algo definitivo en referencia a Fuchsia, un periodo de tiempo que probablemente midamos en años, pero es fácil predecir los próximos movimientos de Mountain View al respecto de sus sistema móvil, y el barrido que ha supuesto al apartar Chrome OS y Andromeda en el mismo golpe.

Quizá, después de esta demo podamos ver algo más en profundidad en la próxima Google I/O, para la que aun quedan tres meses de espera. Mientras tanto, podemos consultar el avance de mismo a través de los repositorios Git del sistema completo incluido el Kernel Zircon.

 

Vía
Ars Technica
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David Martín Saiz

La informática es mi pasión, la curiosidad mi perdición. Programador desde niño, hoy es mi trabajo y mi afición. A la deriva en un mar de código, ciencia y tecnología los remos que impulsan mi razón. Redactor, pero sobre todo transmisor de ilusiones y novedades en el mundo digital.

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